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Samsung Galaxy Note 10 Plus 256GB

El Samsung Galaxy Note 10+ marca la décima generación de la serie flagship de Samsung y es el modelo más poderoso de la serie Note 10. El Galaxy Note 10+ llega con una pantalla Dynamic AMOLED de 6.8 pulgadas a resolución QHD+ y está potenciado por un procesador Snapdragon 855+ en USA y China, mientras que en el resto del mundo utiliza el Exynos 9825. Con 12GB de memoria RAM y 256GB o 512GB de almacenamiento interno expandible, el Galaxy Note 10+ tiene una cámara cuádruple de 12 MP + 12 MP + 16 MP + ToF VGA en su posterior, mientras que al frente su cámara selfie es de 10 MP de gran angular y autofoco, incrustada en la pantalla perforada. El Galaxy Note 10+ completa sus características con una batería de 4300 mAh con soporte para carga rápida, parlantes stereo, lector de huellas embebido en pantalla, reconocimiento de iris, sonido HiFi, soporte para el stylus S Pen mediante Bluetooth y corre One UI con Android 9.0 Pie debajo.

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Samsung Galaxy Note 10+, análisis: una renovación a la altura para convencer pero no para destacar

Primero fue el metal y el cristal, luego fue la curva y ahora el agujero en la pantalla. Cuando Samsung estrena novedad en diseño lo hace apostando fuerte y su segunda hornada de buques insignia de 2019 hereda nueva imagen de sus antecesores, y vemos qué tal les sienta esto en el análisis del Samsung Galaxy Note 10+.

Cambios en el frontal y en la parte trasera, pero no en el hecho de que sigue siendo el terminal del S Pen. La diferencia clave en esa especie de convergencia que vemos entre los Galaxy S y los Note, que en este caso se inserta en un terminal de 6,8 pulgadas con triple cámara trasera y 12 GB de RAM. Os contamos en detalle qué tal con él.

Ficha técnica del Samsung Galaxy Note 10+

SAMSUNG GALAXY NOTE 10+
PANTALLA 6.8” Dynamic AMOLED Infinity O
3.040 x 1.440, 498 ppp, HDR10+
PROCESADOR Exynos 9825, 7nm
RAM Y ALMACENAMIENTO 12 GB RAM
256/512 GB
CÁMARA FRONTAL 10 MP, AF, f/2.2, 80º
CÁMARAS TRASERAS Cuatro cámaras:
Ultra gran angular 16 MP, f/2.2, 123º
Gran angular: 12 MP, AF, f/1.5-2.4, OIS, 77º
Telefoto: 12 MP, f/2.1, OIS, 45º
Sensor profundidad: VGA, f/1.4, 72º
CONECTIVIDAD 5G NSA (en algunos mercados), WiFi ac/ax, VHT80 MU-MIMO, Bluetooth 5.0, ANT+, USB-C, NFC, GPS (Galileo, Glonass, Beidou)
BATERÍA 4.300 mAh
Carga inalámbrica
Carga rápida 45W (cargador no incluido)
BIOMETRÍA Sensor de huellas ultrasónico
Reconocimiento facial
DIMENSIONES Y PESO 162,3 x 77,2 x 7,9 mm, 196 g
DIMENSIONES S PEN 105,08 x 4,35 x 5,8 mm, 3,04 g
PRECIO Desde 1.109 euros

Diseño: un estilo cada vez más diluido y ahora multicolor

Hay señas de identidad que parecen inmortales, pero de alguna manera Samsung logra preservar el espíritu de los Note sin renunciar a evoluciones o novedades en la estética que se transforman en tendencia (o que quieren que eso acaben siendo). De este modo, el Note 10+ mantiene las curvas en los lados, afectando a pantalla y trasera, acabando en un también tradicional borde metálico que en su base guarda un hueco para el S Pen.

En el modelo Aura Glow (lo que viene a ser un reflejo multicolor constante a lo holograma) el borde metálico es plateado, siendo muy fino en los lados izquierdo y derecho y rompiendo lo que normalmente es una curvatura en semiesfera para dejar un borde más “afilado”. Pero esto va entrecomillado porque no es incómodo ni se siente cortante en ningún momento, de hecho aunque no es un smartphone pequeño tampoco se tiene la sensación de sostener un teléfono grande como sí ocurre con el Huawei Mate 20 X o un OnePlus 7 Pro, integrando una pantalla de diagonal de 6,8 pulgadas (que no son pocas).

Samsung Galaxy Note 10 Plus Diseno 02

Los bordes superior e inferior dibujan un ángulo recto con los laterales con una curvatura muy poco pronunciada, al estilo de algunos Xperia como ya dijimos en la comparativa con otros buques insignia del momento. Así logra diferenciarse de otros smartphones en los que se ha optado por esquinas mucho más suavizadas, como el Huawei P30 Pro, el Xiaomi Mi 9T Pro, los Galaxy 10 o el propio Samsung Galaxy Note 9, de hecho estas esquinas sí resultan un tanto puntiagudas cuando nos pasamos un buen rato jugando o sujetando el móvil en horizontal.

Con todo, en mano da la sensación de estar sujetando un móvil compacto y relativamente delgado para ser esa diagonal, sobre todo teniendo en cuenta que aunque no tiene minijack de audio alberga un puntero y una batería de 4.300 miliamperios/hora. Y en este caso no resulta ser una sensación engañosa del todo, viendo que con una pantalla de 6,8 pulgadas logra ser más contenido que el LG V50 ThinQ 5G (con una pantalla de 6,4 pulgadas) o que el OnePlus 7 Pro (con pantalla de 6,67 pulgadas), si bien no es de los más ligeros.
Samsung Galaxy Note 10 Plus Diseno 04
Esa impresión de que todos los componentes de este terminal iban en el frasco más pequeño posible que tuvimos en la toma de contacto se mantiene

Los materiales dan sensación de calidad y robustez, da la impresión de ser resistente a arañazos y golpes suaves (algo que afortunadamente no hemos comprobado) hablando del metal de los bordes y el cristal de la trasera. Eso sí, las huellas y la grasilla de los dedos queda muy fácilmente en la trasera del Note 10+, y es muy resbaladizo, por lo que una funda puede ser una idea conveniente.

Samsung Galaxy Note 10 Plus Diseno 01

Los mil y un colores del acabado “Aura Glow”. Si en cada foto veis un matiz es porque eso es lo que ocurre con esta trasera.

En cuanto a los botones físicos, no hay uno exclusivo para Bixby, el asistente virtual propio de Samsung, perdiendo ese resquicio de ADN de su antecesor directo el Galaxy Note 9. Hablaremos de su desempeño en la parte de software, pero lo que sí se mantiene es la ubicación de los ahora tres botones físicos en el lado izquierdo (volumen y encendido), dando la posibilidad igualmente de llamar con ellos a Bixby.

Es bastante habitual que veamos los botones en el lado derecho, aunque no resulta difícil acostumbrarse a una opción u otra. Aunque en este caso hay un pequeño inconveniente cuando usamos el móvil en horizontal: si estamos acostumbrados a voltearlo de modo que la cámara frontal queda a la izquierda, al sostenerlo así será fácil pulsar estos botones accidentalmente con los dedos de apoyo, aunque todo es cuestión de acostumbrarse o cambiar el hábito).

Samsung Galaxy Note 10 Plus Diseno 05

Como hemos visto, pese a ser compacto no deja de ser pesado. Aunque al ser ergonímico y cómodo rara vez llega a cansarnos, quizás si estamos bastante rato jugando o viendo contenido multimedia.

Pantalla: la resolución y la calidad que merece un buque insignia

Una de las diferencias entre un Note y otro era la diagonal y la resolución de la pantalla. Normalmente llevar el apellido “pro” o “plus” conlleva ventajas y en este caso hablamos de 6,8 pulgadas y 3.040 x 1.440 píxeles de resolución (498 ppp de densidad) con respecto a las 6,3 y 2.280 x 1.080 píxeles del Note 10 estándar. Eso sí, ambos con una nueva pantalla Infinity O que sitúa el agujero para la cámara frontal al centro y no a un lado como vimos en los Galaxy S10.

Samsung Galaxy Note 10 Plus Pantalla 01

Se trata de un panel Dynamic AMOLED que viene algo frío de fábrica y con la ligera sobresaturación que parece gustar al fabricante y/o a sus usuarios, pero esto tiene su correspondiente apartado en los ajustes de pantalla. Eso sí, tendremos que ceder si preferimos unos colores menos vívidos porque para poder ajustar la temperatura y el matiz de los blancos tendremos que establecerlo en “Intenso” en lo referente a la saturación.

Es por ello que si preferimos un nivel de saturación alto (y no muy alto) nos convendrá el modo Natural, si bien lo que también debería corregirse es que el ajuste de temperatura no diese saltos tan grandes y fuese más gradual. Lo que también podremos ajustar es la resolución, aunque lo suyo es mantener el WQHD+ porque el nivel de nitidez es una delicia (y que no muchos móviles de 2019 alcanzan o superan esta resolución).

Bien también a nivel de contraste y de brillo máximo, que según la marca llega a los 1.200 nits. De día, cuando la luz incide más intensa y directamente, el nivel de brillo máximo es suficiente, aunque el ajuste de brillo automático tiene algunos problemas cuando se pasa de un entorno más iluminado a uno menos oscuro reaccionando con lentitud (y en alguna ocasión quedándose corto y requiriendo que lo subamos manualmente un poco).

Algo que One UI (la capa propia de software de Samsung) sigue haciendo es establecer un ajuste automático de brillo cuando la batería llega al 5%, de manera similar a LG. Esto se hace en beneficio de preservar la autonomía con ese bajo nivel de batería, pero siempre es demasiado bajo (incluso en entornos de iluminación tenue) y no estará de más que pudiese desactivarse o ajustarse.

Como casi no podía ser de otra manera y hemos comentado, se trata de una pantalla curvada a ambos lados. Esto tiene consecuencias estéticas y funcionales por las que el fabricante apuesta desde un primer anticipo con el Samsung Galaxy Note Edge y el asentamiento con el Samsung Galaxy S6 Edge en 2015, dando un toque ya no tan distinto al diseño y añadiendo algunas funciones de software con las que se procura dar alguna baza a nivel de uso.

Las funciones no son nuevas, quedando en la Pantalla Edge y la Iluminación Edge. En primer lugar se trata de la pestaña de accesos y funciones rápidas que podemos configurar bastante a nuestro gusto, colocando la discreta lengüeta en el lado que queramos (por defecto queda en el derecho, pero al iniciar el S Pen pasará automáticamente al derecho para no interferir con el software del puntero) y estableciendo qué apps y funciones preferimos tener ahí.

Obviamente la curvatura no es necesaria para esta función y hemos visto aproximaciones previamente en forma de pestaña o globo flotante, pero lo cierto es que resulta bastante útil si acostumbramos a pasar de una tarea a otra de manera habitual siendo algo más rápido que la multitarea, o bien si queremos tener los contactos o el portapapeles más a mano. Como ocurre con Bixby Home (de lo que luego hablaremos), puede desactivarse en cualquier momento.
Samsung Galaxy Note 10 Plus Iluminacion 01

La iluminación Edge es la que se habilita para ciertas notificaciones, como llamadas o apps de mensajería. Han añadido más opciones de personalizacion y podemos configurarlo para que se produzca en apps de terceros además de las de Samsung. Es más bien un adorno que una utilidad, salvo por el caso de las llamadas cuya iluminación es más intensa y sí se ve con el móvil boca abajo.

Por lo demás, la curvatura es un recurso como hemos dicho estético y depende más que nada de nuestras preferencias y gustos. Tratando de ser lo más asépticos posibles, hay que comentar que no suelen darse toques fantasma (alguno cuando el pulgar de apoyo toca mucho la pantalla al sujetarlo en modo apaisado) y que lo único que igual no nos gusta es que en fondos blancos aún se ve ese sombreado grisáceo en la parte de la curva (como vimos en los S10, aunque quizás más discreto).

Algo que actúa muy a favor de que en un primer vistazo el frontal y su pantalla nos puedan resultar atractivos es lo despejada que está. Algo favorecido por ese diseño de las Infinity O, cuya ventana a la cámara es bastante más discreta que en otros diseños.

Samsung Galaxy Note 10 Plus Pantalla 03

Haciendo números, el aprovechamiento del frontal por parte de la pantalla es del 91% según GSMArena (92,2% según la marca). Una buena cifra que además viene acompañada de otras con respecto a lo que ocupan los marcos y la altura que queda para la barra de herramientas por la presencia del agujero.

El agujero tiene un diámetro aproximado de 4,14 milímetros contando el reborde negro, con lo cual la barra de herramientas mide unos 6,3 milímetros (7,27 si contamos el marco). Para que esto no sea tan abstracto, tenemos las referencias del HONOR View20, también con agujero, cuya barra quedaba en 6,74 milímetros o las del nuevo Motorola One Action, cuyo agujero es bastante más grande quedando una barra de 9,96 milímetros (sin marcos).

De ahí que, aunque aún sea algo más alta que las barras que quedan con soluciones como el notch o con un marco estándar (teniendo como referencia la del OnePlus 6T de 4,72 milímetros o la de 5,94 milímetros del Xiaomi Mi MIX 3), en este caso hayan logrado hacer un trabajo aceptable y no dé tanto la sensación de que se está desperdiciando espacio. Esta barra, además, tiene su apartado en la configuración, que aunque no integra un gran abanico de opciones algo tiene.

Al final es eso: lo ves, lo sostienes y piensas: “qué frontal tan despejado”

La pantalla también soporta HDR10+, algo que estrenaron sus primos mayores los Galaxy S10. Como siempre, aquí dependeremos en última instancia del contenido y que encontremos lo que los interese, pero sí se aprecia una diferencia sobre todo a nivel de colores y contraste, teniendo mejor experiencia con los contenidos de este tipo.

Samsung Galaxy Note 10 Plus Agujero 02

Así, además de esos ajustes de pantalla podemos también modificar la navegación y algunos aspectos de la iluminación, como aplicar un filtro de luz azul (lo cual se agradece de noche, cuando el brillo automático puede quedar algo alto) o el modo oscuro, que como suele ocurrir únicamente afecta a las pantallas de ajustes de las interfaces propias de One UI (ajustes generales, cámara, Bixby, etc.), así como a la cortinilla de notificaciones.

Las opciones de navegación permiten reordenar los botones habituales o bien sustituirlos por los tiradores que ya vimos en anteriores móviles. Siguen sin ser los gestos carentes de elementos visuales como los de Apple o los de muchas capas de Andrioid como EMUI, MIUI u OxygenOS, pero al menos dan algo más de sentido a la reducción de marcos y funcionan muy bien.

Atendiendo precisamente a este borde inferior, veremos que automáticamente se coloca una pestaña para tener un acceso directo a Samsung Pay. Si vamos a recurrir a deslizar de abajo a arriba para el tirador que lleva a la pantalla de inicio o para llamar a Google Assistant y no vamos a usar el método de pago de Samsung, convendrá desinstalar la app para que desaparezca esto.

Podremos configurar también que la pantalla se active con un doble toque o levantándola, así como activar o temporizar la Always On Display (es decir, la pantalla ambiente). Podemos personalizar bastante la estética así como activar algún widget y seleccionar de qué apps queremos ver notificaciones, pero en este aspecto no hay cambios con respecto a lo que vimos en los S10.

Samsung Galaxy Note 10 Plus Pantalla Ambiente

Rendimiento: un hardware puntero que no acaba de lucirse siempre

Samsung ocupa un lugar importante en los escaparates de muchos países pero su verdadero fuerte son los componentes o semiconductores. Quizás por ello el fabricante siga con su jugada a dos manos a nivel de procesadores, lanzando en sus buques insignia versiones con los chips de Qualcomm y con los propios dependiendo del mercado.

Lo que acompaña a este modelo son 12 GB de RAM, lo máximo que estamos viendo en móviles Android, si bien en la práctica la diferencia con 8 ó 10 GB es casi imperceptible. Con todo esto no hemos visto que haya signos de que los componentes no sean lo suficientemente potentes para tirar con todo tipo de tareas, soportando bien tanto las más ligeras como aquellas que tiran más de recursos.
Samsung Galaxy Note 10 Plus Spen 05

No hemos notado parones o cierres relacionados con un rendimiento insuficiente, lanzando bien la multitarea y sin problemas al reproducir dos tareas simultáneamente con la pantalla dividida. Eso sí, la capa aún mantiene cierto lag en transiciones y al voltear el móvil que no deja que esos 12 GB de RAM luzcan tanto.

Aunque lo realmente llamativo es el calentamiento, dado que aparece de manera relativamente habitual en el uso del móvil y sin estar precisamente con apps exigentes. Notaremos que la trasera empieza a calentarse al hacer unas pocas fotos o jugar, también si estamos unos minutos viendo vídeos en streaming.

A la izquierda un valor térmico cuando no notamos nada en la superficie (en este caso estábamos con reproducción de música en segundo plano y el móvil en reposo), a la derecha durante el juego tras unos minutos.

De hecho, en el manual de usuario se especifica que esto ocurre cuando se usa “extendidos periodos de tiempo” debido al incremento del consumo energético y que se cierren apps y deje de usarse el terminal (y lo dicho, cuando es streaming o cualquier cosa que tire de pantalla y gráficos con unos minutos basta). No ocurre por ejemplo con reproducción de música en segundo plano, aunque estemos con la pantalla activa con alguna tarea poco exigente.

Quienes os baséis en los benchmarks quizás veáis algo interesante al tratarse de un procesador nuevo. Los números parecen mostrar que los Exynos siguen por debajo de los Qualcomm a nivel de rendimiento, si bien en la práctica no se nota diferencia entre uno y otro por ejemplo al jugar.

Software: cada vez más opciones, pero echamos en falta fluidez

De manera histórica, Samsung ha apostado por su propio software para engalanar a Android, aprovechando así para vitaminar al sistema de Google con utilidades, opciones y herramientas propias de los surcoreanos que de otro modo no estarían tan presentes. De este modo, en los Note 10 seguimos viendo One UI en todo su esplendor, con su interfaz de grandes títulos (o “zona para ver”) y elementos grandes.

Samsung Galaxy Note 10 Plus Android Spen 02

Al iniciar el Note 10+ vemos las apps distribuidas en cajón y escritorio, lo cual puede cambiarse así como el tamaño de la parrilla. Como ya hemos comentado, es posible también modificar la parrilla de los toggles de la cortinilla de notificaciones, así como el tamaño y la tipografía de la fuente, y con todo eso dejar una interfaz más aprovechada y con elementos no tan grandes si lo preferimos.

La de Samsung es una capa relativamente cargada de sus servicios, si bien algunos pueden desinstalarse como ya hemos visto con Samsung Pay. Incluso podemos eliminar el navegador de One UI, siendo esto una utilidad que no todas las capas permiten eliminar. Las de terceros y de Google también pueden desinstalarse.

Las apps de fábrica en el Samsung Galaxy Note 10+ en el cajón de apps a la izquierda. A la derecha el nutrido surtido de notificaciones y globos con el que One UI nos da la bienvenida mientras se acaba de cargar todo.

Dependiendo del caso podremos desinstalar o desactivar lo que viene de fábrica (o tendremos que conservarlo, como la tienda de apps de Samsung).

Podemos desactivar las apps de terceros, pero se van a seguir actualizando y reaparecerán en nuestro cajón cuando esto ocurra.

Los ajustes se distribuyen con el orden que solemos ver, similar al de Android stock, lo cual permite que las búsquedas sean bastante deductivas. Hay diferencias con los de pantalla, al haber más opciones que en el sistema de Google per sé, y además encontramos apartados como el de Funciones avanzadas o Mantenimiento que son propias de la capa.

El apartado de Mantenimiento engloba, como es habitual, herramientas opcionalmente automáticas de limpieza de memorias y gestión del consumo energético, así como un antimalware opcional. Nos indica un cálculo de la optimización del dispositivo, dando opción a liberar algo de memoria o consumo de recursos que consiste en cerrar tareas (sorprendentemente no cierra la reproducción de música en segundo plano, lo cual suele ser víctima de estas herramientas. Y ya hablaremos de qué puede hacerse con el gasto de batería en la correspondiente sección.

Normalmente solemos decir que está bien hacer cierta vuelta de reconocimiento por una capa (sobre todo si es nueva para nosotros) y así ir viendo qué ofrece, pero One UI nos lleva algo más de la mano que otras. Desde un primer momento tendremos un buen surtido de notificaciones recordándonos las apps y servicios propios para que empecemos a usarlos (o bien los eliminemos), como Samsung Pay o Samsung Health, siendo útil (o necesario) para muchos de ellos tener cuenta en Samsung.

En esta capa encontramos un Game Launcher que detecta automáticamente el juego y se lanza cuando abrimos éste, si bien también podemos incluirlos a posteriori). Se trata del habitual sistema que muestra opciones automáticas para que se detengan las notificaciones, se prime en cierto modo el juego con respecto a los recursos del sistema y tengamos algún acceso directo, pero no hay diferencias en la práctica al ejecutarlo o no hablando de la fluidez del juego.

Lo que también tiene One UI es un apartado de bienestar digital llamado Salud digital. Como solemos ver en estas suites nos muestra un gráfico de sectores con las tareas y el tiempo que hemos ocupado con ellas del día, así como el número de notificaciones y desbloqueos. También podremos establecer restricciones de uso de apps (con un temporizador) y activar el tiempo de descanso (una manera de automatizar el modo no molestar y/o la escala de grises para desconectar un poco más).
Da la impresión también de que falta por pulir a nivel de fluidez y funcionamiento. Los volteos a horizontal y vertical son lentos, así como las transiciones y la app de cámara (lo puntualizaremos después).
De hecho, también le cuesta bastante arrancar al encender el móvil, como ya nos pasaba en móviles Samsung con hardware inferior (incluso hay una notificación que avisa de que el sistema está iniciando). En general se nota menos fluido que otras capas más ligeras como MIUI o un móvil sin capa de personalización, y percibirlo en un móvil con un procesador de alta gama y 12 GB de RAM es ya signo de que hay margen de mejora en este sentido.

Bixby en 2019

Como hemos comentado, la apuesta de Samsung por su propio asistente virtual sigue siendo fuerte. Dejando a un lado los misterios con su Galaxy Home, lo que sí es una realidad es Bixby Home en los móviles Samsung. Esto es, la pestaña de tarjetas que muchos fabricantes disponen al deslizar a la derecha desde el escritorio como un centro de accesos rápidos a información y funciones.

Bixby Home.

Su aparición es opcional y podemos desactivarla, pero si decidimos mantenerla podemos personalizarla añadiendo las tarjetas que prefiramos. Eso sí, esta organización no es la más intuitiva y veremos que algunas tarjetas pueden eliminarse desde la misma pantalla de Bixby Home y para otras (sobre todo las de servicios propios) tendremos que ir al apartado Tarjetas de los ajustes.

Lo que da algo más de juego es Bixby (Voice), aunque más o menos conservamos la experiencia con respecto a los S10. Cada vez nos entiende mejor ya no sólo a nivel de dicción, sino también en lo que son órdenes o comandos largos.
Hay que pillarle el truco y tiene ciertas limitaciones, similares a las que nos encontramos en otros asistentes. A la hora de pedire música no siempre nos pone el contenido que queremos, sobre todo si lo que pedimos es una lista, y para pedirle las indicaciones para ir a algún destino hay que ser claro en el comando, si no nos lo buscará en el navegador (pero cuando nos entiende abre la navegación directamente).

Hay que aprender a dirigirse a Bixby para que entienda qué queremos. Como otros asistentes, tiene programadas respuestas simpáticas si no acierta.

Así, Bixby nos oye con el móvil bloqueado incluso inactivo, aunque según qué le pidamos y como lo tengamos configurado nos pedirá que desbloqueemos. Y eso sí, no nos oirá si tenemos una reproducción multimedia en marcha, tendremos que pararla para que oiga el “Hi, bixby”.

Cuando establecemos una rutina se va indicando (y nos lo dice) cada acción encadenada que hace de esta manera.

Por cierto, el proceso de registro de la voz funciona mucho mejor. Aquí han hecho los deberes y se nos entiende a la primera, sin tener que acercarnos el teléfono a la boca y pudiendo registrar los cinco “Hi, Bixby” requeridos para que el software sin problemas.

Lo conveniente si lo probamos en un ordenador es tener la app preparada sea un sistema u otro (disponible en la web de DeX) y así ya tenerla instalada antes de conectar el móvil. Así, tirando con el cable USB tipo-C (en los dos extremos) que incluye el Note 10+ en el pack pudimos conectarlo sin problemas a un MacBook Pro con este tipo de puertos y lo primero que nos adviertió el móvil es que seleccionásemos la opción de conexión para transferencia de archivos (que es la que se activa por defecto).

Los ajustes del Note 10+ en la pantalla del ordenador mediante DeX (por cierto, en modo oscuro).

No se requiere nada más. Cierto es que en Mac no nos funcionó a la primera al dar algún error poco claro con el software de transferencia de archivos para Android, pero al volverlo a intentar sin instalar nada más el ordenador reconoció el móvil desde el principio y ya funcionó sin problemas. Nos apareció la ventana de escritorio del Note 10+ como una más de una app en macOS.

Lo que hemos visto con respecto a la última vez es que ya hay más apps compatibles, que funcionan bien y permiten redimensionarse (la de Xataka funciona como una campeona, por cierto), otras como Instagram siguen sin ni siquiera poder moverse (app que de hecho aún no permite ejecutarse en pantalla dividida, en 2019). De este modo, podemos llevar algo más allá la multitarea del móvil al poder abrir las apps que queramos y trabajar con ellas con ventanas independientes.

Aún hay algunas funciones en fase de prueba, como la de redimensionar.

El ‘PUBG’ se ejecuta a pantalla completa en DeX, pero lo complicado es ajustar los controles para jugar (no pudimos).

El escritorio se mimetiza con el entorno y la interfaz pasa a ser algo más parecida a la que presenta Windows, sin inicio tal cual pero con los botones del cajón de apps, la multitarea o atrás en la esquina inferior izquierda. Algunas apps disponen de un acceso directo por defecto, como Archivos o Game Launcher, quedando una pantalla bastante despejada y muy intuitiva.

La galería del Note 10+. Cada app que abrimos es una ventana.

Sigue habiendo algo de lag (hablando de equipos bastante nuevos, el Note 10+ y un MacBook Pro de 2018), pero no es algo que moleste o impida trabajar. La utilidad dependerá del usuario, pero si nuestro móvil es nuestra herramienta de trabajo es una manera de poder teclear más cómodamente. Lo que aún tiene mucho margen de mejora son los juegos, diseñados para pantallas táctiles y bastante imposibles de jugar con ratón/touchpad y teclado.

Así queda la multitarea con DeX.

Si la app tiene restricciones de contenido quizás no la veamos en DeX, como ocurre con Netflix.

Ahora que es posible usarlo sin la base se convierte en un añadido de los Note y los móviles compatibles, sin ser algo rompedor. Pero parece que van por el buen camino a nivel de mejorar el funcionamiento y la compatibilidad, y el Note 10+ no incrementa demasiado la temperatura durante este uso.

El S Pen del Note 10+

El año pasado el S Pen daba un salto a nivel de funciones, recuperando un poco ese foco que a su vez es un aspecto diferencial clave en los Note. Adquiría funciones de mando a distancia que este año se han incrementado y especializado, siendo algo más completo en este uso.

La sensibilidad del puntero es acertada y la precisión es bastante alta, con una latencia poco apreciable y nada molesta al dibujar y pintar (sí es algo más notable al escribir a mano alzada). El botón físico, ahora más protagonista, también tiene una sensibilidad correcta a nuestra pulsación, ya sea puntual o mantenida.

Lo que más útil hemos visto es su función como disparador en la cámara y el control multimedia, el cual funciona incluso con el móvil el reposo

En las primeras impresiones ya comentamos que cuesta un poco pillar el truco a los gestos en el aire y lo mantenemos: el S Pen parece bastante sensible pero hay que aprender a dibujarlos tal cual lo entiendo él, sobre todo los círculos (para el zoom en cámara, por ejemplo). Lo que más útil hemos visto es su función como disparador en la cámara y el control multimedia, el cual funciona incluso con el móvil el reposo.

Ejemplos de lo que vemos en la pantalla con los gestos aéreos. A la izquierda estamos subiendo el volumen, al centro pasando de canción y a la derecha un ejemplo de una app que no tiene acciones asociadas (Flamingo).

Los gestos han de hacerse siempre según nuestra perspectiva y no sobre el terminal. Es decir, si queremos subir el volumen (movimiento hacia arriba) y tenemos el móvil en la mesa, habrá que hacerlo en el aire de abajo a arriba frente a nosotros, no con respecto a la horizontal del smartphone.

Para el resto de usos la experiencia es similar, si bien la autonomía ha mejorado bastante y podemos tenerlo fuera del terminal funcionando durante más de 8 horas. El software también es algo distinto, con un botón para los accesos rápidos que podemos colocar donde queramos, así como personalizar qué apps queremos ver en esta pestaña (que también tendremos que abrir para ver la batería restante del S Pen y un recordatorio de los gestos).

A la izquierda dos ejemplos de la pantalla que aparece con el S Pen. El cuadro de acciones varía según qué contenido esté activo. A la derecha las opciones para personalizar esta pantalla.

Hay algunas apps propias para el S Pen como PENUP, para colorear, y otras como la de crear mensajes animados en vídeos y fotografías o la escritura en pantalla. También hay una de traducción que funciona bastante bien y resulta útil si queremos traducir instantánteamente alguna palabra (no tanto un texto).

A la izquierda una muestra de la función de traductor del S Pen, a la derecha cómo va “entendiendo” nuestra escritura a mano alzada y de manera simultánea insertándola en el cuadro de texto.

Quizás el futuro del S Pen sea algo similar a lo que intenta hacer LG con el sensor TOF y que aún no está tan logrado. Por el momento los gestos aéreos están disponibles para ciertos entornos o apps (cámara, multimedia, etc.), así que si lo extienden para que funcionen por ejemplo para navegar por el sistema el S Pen logrará ser más útil, sobre todo para trabajar con varios equipos a la vez.

La app PENUP permite colorear con muchas herramientas, a diferencia del editor de serie.

Biometría

Poco a poco las pantallas van conquistando el frontal y dejan menos espacio para otros elementos, quedando incluso relegadas las cámaras frontales. No es tanto el caso de los Note de 2019, que la conservan en el frontal, pero lo que sí vemos en este caso es que el lector de huellas está en la pantalla como ya hemos visto desde los Galaxy S10.

Tenemos pues, además de los métodos tradicionales de bloqueo de pantalla, el desbloqueo por huella dactilar y el reconocimiento facial mediante la cámara subjetiva. Un escáner de huellas que es ultrasónico, diferenciándose así de muchos de los que vemos ahora mismo integrados en el panel, si bien no hay nada a destacar con respecto al reconocimiento facial, alejándose de sistemas como el Face ID o los más avanzados.

La experiencia con este último es, no obstante, bastante correcta. Va a tener problemas en entornos oscuros (si no tenemos un fondo de pantalla que proyecte la luz suficiente como para que nos reconozca el rostro), con lecturas a contraluz y si llevamos gafas de sol, de hecho el propio móvil recomienda que si llevamos gafas hagamos el registro de la cara con ellas puestas (aunque con las de vista no hay problema, hagamos esto o no).

De hecho, aunque no es el más rápido que hemos probado funciona muy bien y sin retrasos, incluso sin tener el móvil exactamente en frente, pudiendo sostenerlo con algo más de ángulo. Lo que sí necesita es la pantalla activada, valiendo tanto la de bloqueo como la pantalla Always On, por lo que viene muy bien tener ésta o alguna de las opciones de activación automática (como la de levantar para activar) para que sea todo más cómodo. Podemos elegir además que al desbloquear siga la pantalla de bloqueo o nos muestre ya la de inicio.

El lector de huellas ultrasónico da muy buena experiencia. No requiere per se que esté la pantalla activada y si acertamos a colocar el dedo justo sobre la superficie de lectura funcionará perfectamente, aunque al menos los primeros momentos sí nos servirá activar al menos la pantalla ambiente para no estar probando hasta acertar.

No es demasiado exigente a nivel de superficie, por lo que no tenemos que hacer presión excesiva ni preocuparnos de apoyar la huella en una dirección determinada o sin lateralizar un poco. Es bastante rápido y eficaz, y una buena ayuda si el reconocimiento facial no actúa bien.

Cámaras: unos resultados familiares con unas cámaras conocidas

Una de las pocas diferencias entre un modelo de Note 10 y el otro está en el esquema fotográfico, hablando de las cámaras traseras. A modo de recordatorio, esto es lo que presenta el Samsung Galaxy Note 10+ en cuanto a cámaras:

  • Traseras:
    • Lente ultra gran angular con apertura f/2.2, campo de 123 grados y sensor de 16 megapíxeles
    • Lente gran angular con apertura dual f/1.5-2.4, 77 grados, OIS y sensor de 12 megapíxeles
    • Telefoto con apertura f/2.1, OIS, 45 grados y sensor de 12 megapíxeles (zoom óptico 2x)
    • Sensor profundidad VGA con lente con apertura f/1.4 y 72 grados
  • Frontal
    • Sensor de 10 megapíxeles con lente con apertura f/2.2 y 80 grados.

De este modo, el modelo 10+ integra cuatro cámaras traseras (una más que el estándar), y ambos quedan en una cámara frontal y no dos como vimos en el Samsung Galaxy S10+. El sensor TOF queda en la parte trasera para encargarse de los efectos 3D de los que luego hablaremos y enseñaremos.

Es una configuración muy similar a la del Galaxy S10+ en cuanto a las lentes y sensores, con algunos cambios en éstas últimas. Se conserva la doble estabilización óptica que asiste al telefoto y al ultra gran angular y todo el hardware se acompaña de funciones que se mantienen en su mayoría con respecto a lo que vimos salvando el Audio Zoom (la localización del sonido durante la grabación), la súper estabilización y esos fotos y vídeos animados con 3D, en parte gracias al S Pen.

Samsung Galaxy Note 10 Plus Camara Frontal

App de cámara

Como no podía ser de otra manera, la personalización de One UI afecta también a la app de cámara y en el caso de la de Samsung mantiene unas líneas estéticas y estructurales que mantiene desde hace años, aunque añadiendo todas las novedades que respaldan las del hardware. De este modo, a los modos automático, pro, panorámico y los más genéricos se fueron añadiendo el de enfoque dinámico (modo retrato) o más recientemente el modo noche, viendo ahora también una pestaña para el vídeo dinámico (modo retrato en vídeo).

El HDR sigue siendo una opción de los ajustes y por ello bastante incómodo si nos gusta controlarlo manualmente, pero al menos tenemos la opción de gestionar y eliminar las pestañas de los modos para hacer la app algo más cómoda, lo cual es poco frecuente y se agradece. En los ajustes vemos también varias opciones propias activadas por defecto, como la detección automática de escenas o la realización de fotos animadas (consejo personal: si no somos unos fanáticos de este tipo de fotografías, mejor caer en esto y desactivarlo antes).

Samsung Galaxy Note 10 Plus Camara App

La interfaz en modo automático presenta los accesos directos a Bixby Vision (tendremos que activar permisos) y los AR Emoji, así como a los ajustes, el flash, el temporizador, el ratio y los efectos de belleza. Al otro lado vemos los botones para cambiar de lente y disparar con el ultra gran angular o el zoom (a 2x directamente), si bien podemos acercarnos o alejarnos gradualmente. Como guinda, el botón que activa las sugerencias según la escena (que permite activar o desactivarlo rápidamente).

El modo de enfoque dinámico permite añadir algunos efectos, los cuales salvo uno no exigen que haya una persona (en ocasiones veremos que busca caras pero acaban funcionando igualmente en objetos), además de ofrecer modificar el grado de bokeh. El modo noche por su parte no permite modificar nada, y el modo Pro dispone los ajustes para la ISO, velocidad de obturación, apertura dual, exposición, balance de blancos y enfoque.

Lo que podría mejorar es la disposición de los controles del desenfoque y la exposición, ya que en ocasiones en fácil modificar uno queriendo ajustar el otro. Quizás reubicando el ajuste del desenfoque o poniéndolo a modo de pop-up a un lado.

Es una app completa que permite sacar partido de lo que permite el hardware, pero va bastante lenta. Los cambios de modo, lente o modificar algún ajuste como el HDR o la calidad del vídeo no son fluidos, y a la hora de disparar esta lentitud se percibe en el HDR o las fotos en entornos menos iluminados.

Por ello parece que pueda hacerse bastante por mejorar en este sentido, además de colocar de manera más directa el HDR. Lo que sí dispone es la posibilidad de conservar los archivos en formato RAW (disparando en manual), así como elegir el formato para el vídeo.

Cámaras traseras

La versatilidad de la cuádruple cámara se mantiene en el Samsung Galaxy Note 10+, y su rendimiento es satisfactorio en la mayoría de situaciones. Mucho más cómoda en disparos macro que en otros casos, incluso a contraluz, normalmente da un buen rango dinámico y una ligera sobresaturación que tampoco estropea el resultado.

Note 10

El balance de blancos tiende a ser algo más cálido y al final tiende más al matiz fucsia, pero son efectos derivados procesado (así que tienen posible mejora y/o solución por parte del usuario). Mantiene bien el detalle con luz abundante, hablando tanto de la lente estándar como de los zoom y gran angular, pero en cuanto disminuye la iluminación se lleva la nitidez de la mano.

Samsung Galaxy Note 10plus Interiores Detalle

El HDR no es muy agresivo porque el rango dinámico es correcto ya en el disparo automático, y no hay cambios notables ni siquiera en contraluces o foto nocturna. Podemos dejarlo en automático, si bien es cierto que con los contraluces con iluminación media-baja (atardeceres, etc.) en ocasiones no hay una interpretación correcta de las sombras y puede dejar resultados algo sobreexpuestos.

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